Cómo cancelar los antecedentes policiales

Todo el mundo conoce la existencia de los antecedentes penales, pero son todavía muchas las personas que desconocen la existencia de los antecedentes policiales, o la posibilidad (y necesidad) de su cancelación.

A diferencia de los antecedentes penales, la existencia de antecedentes policiales no depende de la terminación de un procedimiento penal con sentencia condenatoria. Los antecedentes policiales surgen por la mera formalización de una detención, independientemente del devenir del proceso penal. Así, si una detención es formalizada, pero el procedimiento penal es archivado, la persona que fue investigada no tendrá antecedentes penales, pero sí policiales. Sigue leyendo

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Veinte meses de “Ley de cookies”

Aproximadamente 17.500.000 resultados encuentro en Google buscando algo que ni siquiera existe: La nombrada y renombrada Ley de cookies española. Y es que la famosa Ley, como muchos de vosotros sabréis, no es más que el apartado segunda del artículo 22 de la Ley de Servicios de Sociedad de la Información (en adelante, LSSI), cuya redacción actual responde a la transposición de una serie de Directivas europeas y que pretendía establecer un régimen más garantista para los usuarios de la red. Digo pretendía porque, como veremos, me temo que hasta el momento no lo ha conseguido.

Aunque el revuelo actual en esta materia surge a raíz de la famosísima Guía sobre el uso de cookies de la Agencia de Protección de Datos, lo cierto es que la nueva redacción del artículo 22.2 LSSI fue polémica desde el principio. Esto se debe, en mi opinión, a la oscura redacción y parca determinación de las obligaciones de los prestadores, máxime si tenemos en cuenta que, en este caso, debería haberse redactado en un lenguaje absolutamente claro y meridiano, puesto que está dirigido a personas que no necesariamente han de estar familiarizadas con la redacción jurídica y que, en muchas ocasiones, ni siquiera cuentan con un asesor legal. Para alcanzar esta conclusión no hay más que ver el aluvión de preguntas al respecto que se han encontrado en foros y blogs, en algunas ocasiones porque no se tenía muy claro cómo cumplir con esta normativa y en otras porque, directamente, muchos ni siquiera sabían si se les aplicaba o no. Sigue leyendo

El contenido de la Propiedad intelectual (I): Nociones generales

Cuando nos acercamos a una matera jurídica por primera vez, el paso previo y fundamental que debe darse es el de familiarizarse con el texto básico que la regula, echándole un vistazo general, viendo de qué apartados se compone y demás aspectos globales.

En el caso de la Propiedad intelectual, la norma principal en España es la Ley de Propiedad Intelectual (en adelante, para este y otros post, LPI) de 1996. Como ya dije en el post anterior, prefiero no enmarañar estas primeras entradas, que me gustaría que sirviesen para acercar a la gente a esta materia, con alusiones a textos anteriores o a innumerables modificaciones de los vigentes que, aunque resultan útiles a la hora de saber cómo hemos llegado a donde estamos, curiosos en su estudio, y en ocasiones necesarios en la práctica para quienes estén llevando casos a los que se aplica la normativa anterior, estoy enfocando estos post hacia un público con más curiosidad general que interés jurídico profesional. Sigue leyendo

¿Para qué sirve la Propiedad intelectual?

A raíz de toda la controversia surgida alrededor de la piratería, las entidades de gestión y, en general, de la Propiedad intelectual en sí misma, he tenido ocasión de hablar de este tema frecuentemente con distintas personas, lo que me ha hecho llegar a dos conclusiones un tanto desalentadoras: en primer lugar, el enorme desconocimiento en esta materia. A menudo las personas confunden conceptos que deberían ser básicos, lo que les lleva a alcanzar conclusiones, a desarrollar opiniones, muchas veces erróneamente fundamentadas (ojo, no digo que las opiniones sean equivocadas. Una opinión nunca lo es. Lo que digo es que se trata de opiniones con una base débil como consecuencia, en gran medida, del desconocimiento). En segundo lugar, y probablemente a consecuencia de lo que he mencionado en primer término, observo la preocupante falta de concienciación respecto a los derechos de autores, artistas y demás titulares protegidos por la Propiedad intelectual.

Demasiado a menudo he oído decir la frase “pero es que yo tengo derecho a ver tal película”. Con un destello de asombro asomando ya a mi cerebro, mi respuesta a tal pregunta ha sido siempre: “¿y las personas que han hecho ese trabajo no tienen derecho a cobrar, como los demás?”. Ante esta pregunta me he encontrado con respuestas diversas, me gustaría decir que de todo tipo, pero mentiría, ya que todavía no he encontrado quien me diga un sí, reconociendo al menos el derecho de todos a ser retribuidos por lo que hacemos. El caso es que esta conversación ha terminado el 90% de las ocasiones (no es una estadística estudiada, se trata simplemente de una cláusula de estilo) conmigo totalmente desanimada y renunciando a exponer mi punto de vista, y mi interlocutor diciendo “pues no estoy de acuerdo contigo”, sin haberme dejado siquiera explicarme. Sigue leyendo